Delfinoterapia, nuestra experiencia.

Hace un tiempo os comenté que nos habían contactado para realizar el programa de delfinoterapia en Mundomar Benidorm, después de año y pico en la lista de espera.

En julio hemos estado allí, con nuestras dudas y la emoción de mi hijo mayor a flor de piel: desde que le contamos que tendría esta experiencia era oír delfín y sonreír.

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Ya os conté aquí que inmediatamente quiso aprender a nadar sin flotadores y sumergir la cabeza, despues de años de matronatación, pre escuela y piscina adaptada se encontraba verdaderamente motivado. ¡Eso ya fue una alegría! Lo quiso y lo consiguió: llegamos a Mundomar sin manguitos y con sus mejores gafas de agua.

Si tenéis peques, y sobretodo si tienen  alguna diversidad funcional, podréis entender bastante bien que con tanta motivación por su parte nosotros ya sentimos que la delfinoterapia era un éxito.

Os cuento cómo nos fue.

Primer contacto

El primer contacto con la Fundación Mundomar fue a través de emails. Escribimos solicitando entrar en la lista de espera (al final del post podéis ver cómo hacerlo) y nos respondió Camino, que fue nuestro persona de referencia durante el proceso, toda amabilidad y predisposición (¡Gracias, Camino!). Nos remitió un formulario que devolvimos relleno y firmado junto a los informes y documentación del peque.

Camino fue quién nos informó meses más tarde que tenía disponibilidad una semana de julio y nos pidió que confirmásemos  si podíamos ir en esas fechas.

Oposición mediante sin fecha de exámen, decidimos aceptar en cuanto vimos la alegría del peque. Ya nos íbamos a apañar para llevarlo una u otro. Por suerte pudimos ir la familia al completo.

Una vez aceptado, recibimos un correo con info sobre la terapia y unas propuestas de alojamientos con descuentos concertados, de los que optamos por uno. No os olvidéis que julio es temporada alta y en la costa los precios se disparan, así que es de agradecer que tengan ese detalle.

La reserva nos la gestionó Camino directamente con el hotel y pagamos al llegar allí.

Unos días antes de llegar tuve un intercambio de correos con ella para evacuar algunas dudas más, recibiendo siempre respuestas entusiastas y amables.

Reunión informativa

El primer día de terapia nos citaron a todas las familias recién llegadas a una reunión en Mundomar, donde conocimos a uno de los terapeutas. Branko nos cautivó. A simple vista es un hombre tranquilo, con buen humor, apasionado por lo que hace y con una gran experiencia.

Él fue el encargado de explicarnos los beneficios de la delfinoterapia, el origen de los delfines que viven en Mundomar, cómo se iba a desarrollar cada sesión y la forma en que debíamos preparar a los peques para entrar.

También nos informó que los propietarios de Mundomar nos invitaban a cada familia a disfrutar de una jornada en el parque acuático colindante el día que quisiéramos durante nuestra estadía.

Gracias otra vez, no sólo por los pequeños incluidos en la delfinoterapia, sino por los hermanos y hermanas (como nuestro chiquitín), que son compañeros de esperas durante toda la infancia mientras los otros asisten a sus rehabilitaciones y revisiones habituales.

La tarde en Aqualandia fue genial y pudimos hacer que los dos niños disfrutasen por igual. Por cierto, de los parque acuáticos que conozco, Aqualandia es por lejos el más bonito y mejor cuidado de España, con una gran zona infantil.

Mundomar

Este parque temático es una maravilla.

Quienes me conocéis en persona sabéis que no me gusta ir al Zoo ni similares.

Aceptar apuntar al peque en esta actividad fue una concesión que me permití por la enorme motivación que le producía. Y no me equivoqué.

Mundomar es un oasis para el visitante, donde todos son bienvenidos:

*Su ubicación es espectacular. En la cima de una cumbre, con unas vistas infinitas hacia el mar, mientras disfrutas de su cuidada vegetación.

*Cuenta con un parking grande y gratuito con suficientes plazas para PMR (¡que vigila el personal de seguridad para que nadie ocupe sin tarjeta!)

*A pesar de tener un recorrido en cuesta, sus anchas rampas y la ausencia de escaleras lo hace accesible.

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*Nos maravillamos con la calidad humana de todos los trabajadores del parque. En una semana hemos recibido más sonrisas, gestos de amabilidad, empatía y colaboración que en años visitando la mayoría de los parques de Madrid (excepto la Warner, que está en este mismo nivel). Cuando estás criando una familia atípica sabes perfectamente el valor que tiene ir  un sitio donde realmente eres bienvenido con tu diversidad.

*Tiene varios kioscos, un restaurante grande y zona de picnic donde comer tu propia vianda.

*Cuenta con una preciosa zona de juegos infantiles, aunque en este caso para los más intrépidos y con posibilidades de trepar.

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*El parque está siempre limpio. Siempre. Limpio. No sé cómo lo harán pero claramente es una prioridad, hemos estado de día, de tarde y de noche, en un mes muy concurrido y nunca entramos a un aseo que no estuviese niquelado. Y las calles del recorrido como los cristales de las piscinas…ya me gustaría tener mi casa así.

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*En verano es de agradecer que durante el recorrido existan sombras creadas de forma natural con diferentes tipos de enredaderas, cañas o paja y ventiladores con rocío que van refrescándonos el paseo.

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*Cuentan con servicio de enfermería. Probado en mi niño, después de una caída al tropezarse (que ya sabemos que todos los niños y niñas se caen, pero quienes conviven con hemiparesia suelen hacerlo más a menudo).

Tardaron medio minuto en llamar a la enfermera desde el puesto de bebidas frente a nosotros. Aquí envío las gracias al responsable del kiosco y a la magnífica profesional que supo curar la herida de mi niño y bajarle el grado de ansiedad por ver la sangre.

Y Mundomar también es un lugar donde se percibe el amor y el cuidado que dedican a todas las especies que habitan allí. 

Hemos pasado muchas horas dentro de Mundomar. Hemos visto los entrenamientos, los cuidados, cómo los alimentan, cómo conectan los responsables de cada zona con los animales a su cargo, cómo los abrazan y miman. Ha sido muy positivo ver que trabajan buscando ofrecer lo mejor para los visitantes…y para los habitantes!

Las jornadas

A nosotros nos asignaron 6 sesiones de media hora, individuales, de lunes a sábado. ¡Un verdadero lujo teniendo en cuenta que la delfinoterapia es absolutamente gratis para las familias!

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Durante esos días pudimos entrar a Mundomar todos los miembros de la familia sin coste alguno. Así que aprovechamos a conocer poco a poco cada zona y ver, el último día, el espectáculo protagonizado por los delfines que acompañaron a mi hijo durante sus sesiones.

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Antes de entrar a cada sesión, nos dirigíamos a una caseta al lado del delfinario donde el peque tenía un traje de neopreno y calzado asignados, lo cambiábamos y esperábamos a nuestra hora para ir a la puerta del delfinario.

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Acompañantes y vídeos.

En Mundomar hay 2 delfinarios. El principal tiene unas gradas enormes que están siempre abiertas al público. Por ello, mientras se desarrollan las sesiones puede haber gente mirando (aunque poca) y lo mejor es que si vais con amigos o familiares, podrán ver las sesiones directamente.

El delfinario pequeño cuenta con unas ventanas que dan hacia el interior de un barco pirata, desde donde se puede ver la sesión con una perspectiva genial!

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La delfinoterapia la realizaron Branko y su maravillosa compañera Birgit. Dos encantos, profesionales, respetuosos y cercanos. Cada día tocaba con una u otro.

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Nos sugirieron, y así lo hicimos, que filmásemos todas las sesiones para luego visualizarlas con el peque. Aquí os recomiendo muy mucho llevar un trípode, a ser posible flexible como éste. Me lo dijo una madre antes de nuestro viaje y nos vino genial ¡gracias!.

Las sesiones.

Cada sesión de media hora se divide en 3 partes.

La primera es de acercamiento, buscar el confort, naturalizar con el medio.

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La segunda es trabajo puro y duro, orientado a las necesidades del peque. En el caso de mi hijo, se centraron en la parte motora gruesa y en el lenguaje pragmático y las habilidades sociales.

La última parte también estaba destinada a un fin más lúdico y a recibir los estímulos de las ondas que emiten los delfines bajo el agua.

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En ningún caso fuerzan a los delfines a acercarse al peque y mucho menos al peque a tocar a los delfines. La relación debe darse de forma espontánea y por motivación  de unos y otro.

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Cabe decir que los delfines son alimentados antes de las sesiones y los peques nunca les dan de comer. Es una medida de seguridad lógica y que nos gustó saber el día de la reunión informativa.

Los terapeutas buscaron todo el tiempo que el peque estuviese feliz, motivado y relajado. 

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Intentaban que estuviese sumergido en posición vertical para recibir con la mayor extensión de su cuerpo las ondas ultrasónicas de los delfines, que según entendimos generan endorfinas y otras sustancias que ayudan a mejorar la conexión entre las neuronas y además incentivan el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales. Cada minuto Branko o Birgit le pedían que estirase las piernas, aunque mi niño terminaba en posición fetal cada vez que Baby Milo o algún otro delfín le rozaban un pié 😊.

Cada día, al finalizar la sesión, mi hijo salía con una sonrisa enorme y ya pensaba en el día siguiente.

¿Hace falta más?

El último día nos despedimos llenos de gratitud y esperando poder volver, aunque sea en unos años, para repetir esta maravillosa experiencia.

Tener la posibilidad de romper la rutina de terapias, de vivir una experiencia única a todo nivel, de contar con unos profesionales de esta magnitud y poder vivirlo en familia ha sido increíble.

No puedo más que agradecer la oportunidad a la Fundación Mundomar por esta iniciativa que ofrecen gratuitamente para personas con diversidad funcional, así como a Camino, Pranco y Brigitte por su enorme su implicación.

Más referencias

Podéis leer la experiencia de Vanesa en su maravilloso blog ¿Y de verdad tienes tres? haciendo clic aquí.

Qué explican en Mundomar y cómo apuntarte

Os dejo lo que cuentan en la web de Mundomar y los datos para apuntaros a la lista de espera. 

Mundomar®
DELFINOTERAPIA

La Fundación Aqualandia Mundomar comienza en el año 2001 a desarrollar programas de delfinoterapia de manera gratuita para aquellos niños que presentan disfunciones físicas y/o psíquicas.

LA TERAPIA ASISTIDA POR DELFINES EN MUNDOMAR

Desde que se inicia el desarrollo de estos programas han participado en el mismo 2.200 niños con diferentes patologías.

Desórdenes psicomotrices sin diagnostico específico, parálisis cerebral, autismo, Síndrome de Down, niños tetrapléjicos y hemipléjicos, con atrofia en columna vertebral, enfermedades cerebrales…

Antes del inicio de cada sesión, existe un conocimiento de cada niño, no sólo de carácter personal sino también médico. Las familias presentan, bajo solicitud del especialista, un informe médico que detalla las características particulares de cada caso, porque cada caso es diferente y como tal debe ser tratado.

La experiencia en el desarrollo de esta actividad y las opiniones de diferentes profesionales, nos han ayudado a establecer una media de sesiones idóneas para cada niño.

Cuando iniciamos la actividad los niños participaban dos días por semana, repitiéndose en semanas sucesivas. Finalmente optamos por que cada niño recibiera un programa de interacción de seis días continuos de duración.

Los programas son individuales, comienzan los lunes y finalizan los sábados y tienen una duración de 30 minutos.

A las familias se les aconseja tomar fotografías o grabar los programas, a fin de que a su término puedan mostrar las imágenes al niño que tendrá en su recuerdo los momentos pasados junto a los delfines. Nuestro deseo es que una vez vívida la experiencia cada niño tenga la opción de repetir la misma pasado un periodo de tiempo.

Para más información:

Fundación Aqualandia-Mundomar
Teléfono: 96 586 9101
Fax: 96 586 8889
E-mail: fundacion-aqualandia@mundomar.es
Puede enviar asimismo sus peticiones por correo postal a:
A/A. Camino Herreros París
Sierra Helada, s/n
03503 Benidorm – España

¡Gracias por compartir & comentar!

Aprovecho para recordarte que he iniciado una petición en change para que la RAE incluya el término hemiparesia en el DLE. Aquí explicaba por qué.

*Si quieres ayudarme con tu firma en mi petición de change.org haz clic aquí!

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Que tengáis una semana genial, nos leemos.

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