Mi hijo se pinta las uñas: Consecuencias.

Mi hijo de 2 años se quiere pintar las uñas. Él  aún no puede hacerlo solo, claro. Así que se las pinto yo, una y otra vez. Hoy de naranja, mañana de azul, pasado de rojo. Hay días que no quiere, y no las lleva pintadas.

Todo comenzó cuando en las vacaciones pasadas, sus primas jugaban al Salón de Belleza, se maquillaban, pintaban y peinaban. Claro, él y su hermano mayor, de 4 años, quisieron jugar y también se pintaron.

Desde entonces, suele pedirme hacerlo en casa. El mayor al principio también, ahora ya no. Alguien le dijo en su cole que pintarse las uñas es de niña. A veces, él le dice esa frase a su hermano menor, que hace caso omiso al comentario y reclama su laca con brillos.

Cuando salimos a la calle, vamos al colegio o al parque, siempre hay alguna persona (en general mujeres, madres como yo) que le dicen a mi pequeño: -pero mira qué uñas! (mientras me miran con cara de “eso no está bien pero con mi mirada ya te estás enterando”). En unas pocas oportunidades recibe un halago por sus manos preciosas que le otorgan un look rockero super cool cuando las lleva negras o azules y se pasea con su mini guitarra eléctrica.

He pensado que, como en el resto de áreas de la educación que brindo a mis hijos, era importante saber si pintarse las uñas siendo varón tenía alguna consecuencia. He buscado información al respecto en la Wiki mas importante sobre este tema: mi intuición, lógica y el respeto con el que quiero criarlos.

Y sabéis qué?

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